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Las Crónicas de Marc

Espanyol: 2 - FC Barcelona: 0 (23/12/2001)
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Esta noche, en el Estadio Lluís Companys un Barça que no ha jugado, a perdido otro partido, en una repetición de los mismos errores que jornada tras jornada, se vienen repitiendo de forma que esto ya empieza a ser más preocupante de lo que algunos os llegáis a pensar. Que en el campo del Espanyol, con canticos de euforia, se permitan el lujo de animar las jugadas de su equipo con "Oles!", es para meditar profundamente.

Y es que el Barça es un club que a lo largo de su história, siempre ha intentado interpretar una forma muy concreta de juego. Crear desde el centro y repartir desde allí orden y criterio. Cuando esta idea se confunde y queda diluida en la vulgaridad, es cuando un Barça simple y sin recursos aparece, y es cuando una forma de jugar claramente definida, coge como protagonismo un patrón de juego, fundamentado en el patadón hacia arriba y el corra el que más pueda sin criterio ni ideas.

Fijaos que no hay medio del campo. Fijaos que nadie organiza. Fijaos que no existe ningún patrón de juego y que los jugadores no saben ni a que juegan. Fijaos en la vulgaridad de estos jugadores. Repasadlos uno por uno sin fanatismos y con objetividad, y descubriréis que esta plantilla esta llena de medianias. Intentad asumir que no hay centro del campo, y como el que podría arreglar un poco esto, aunque no es ningún Salvador, esta en Buenos Aires, y me refiero a Riquelme, cada jornada es un auténtico desastre. Y lo bueno es que cada partido se demuestra que el equipo va a menos. Que no tiene destellos de mejora. Todo va a peor. Es como si fuera un enfermo en la U.V.I, que no reacciona y cuyo escanner empieza a ser muy plano, extremadamente plano. Y esto es lo que le pasa a este Barça.

Dejad de engañaros y asumidlo, porque tristemente es así. Un equipo que empieza a ser un mediocre conjunto, viva imagen de un entrenador que no tiene claro absolutamente nada, y que vive estancado en la confunsión y la desidia constante. Y es que amigos mios, como vengo diciendo desde principios de temporada, esto lamentablemente, no tiene solución. Y basta ya por favor de engañarse con falsos fanatismos a la hora de obsesionarse por seguir apoyando ciegamente a este equipo. Cuando la base esta tan podrida, los cimientos ceden y todo se desmorona, y esto es lo que ocurre, ya que como queréis que anime a un equipo que me duerme, me aburre, y me tiene anonadado delante del televisor intentando comprender porque se juega a destruir y porque no existe chispa, lógica y coherencia. Estoy harto. Ando ya cansado de esta vulgaridad. Y es que este año vamos a sufrir muchísimo. Rexach y Gaspart han convertido a este equipo, en un conjunto mediocre. De esos que apenas pueden sacar con orgullo la cabeza de la mitad de la tabla. No somos más que el Valladolid, que el Málaga o que Las Palmas. Esto es así y punto. Pero con la sustancial diferencia que esos clubs, dentro de sus limitaciones, al menos saben a que juegan.

En fin, que según Rexach y Gaspart, aquí no pasa nada. Todo es normal. No es una situación crítica. No hay que tomar decisiones. Los examenes, a finales de temporada. Pues nada, a seguir como siempre. A dejar pasar los meses, sumidos en la más pura de las miserias. Y así pasara una temporada y otra, y otra, y otra. Como no hay soluciones, y como no hay criterio a la hora de llevar este club, pues nada a morirse de asco, a animar sin esperanza y ciegamente, y a soportar como el Campeón de Invierno, que será el Real Madrid, se lleva la Liga, y llega más lejos en la Champions. Porque jugando así, creedme, es solo cuestión de tiempo el hecho de caer de esa competición.

Y ya sabéis, en 60 años de Liga, solo en tres o cuatro ocasiones el Campeón de Invierno, no se ha llevado el título de Liga. Pues nada a seguir apoyando a Rexach y a Gaspart hasta que nos condenen a la más pura mediocridad. Que desengañemosnos, es en lo que han llegado a convertir a este club. Y lo que más me desespera es que no hay nada que me infunde esperanza, ni siquiera un Rivaldo que ya empieza a desmoronarse, victima de unas lesiones lógicas de la edad, y que no respetan ni a astros como él.

Marc Pérez Fernández - socio 951 - Barcelona

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